ESCÚCHANOS ¡EN VIVO!

o>







Año nuevo, explotación vieja




Enero se inicia con la fantasía mental que es un año nuevo que todo cambia, que se hacen planes desde lo personal, lo familiar y hasta en lo empresarial, pero a medida que se asoma la luz al nuevo calendario empezamos a revisar el mismo listado de actividades y acciones nuevas y vamos encontrando que la felicidad para un año nuevo no llega de un momento a otro ni con la aparición del Espíritu Santo.

Para la economía solidaria es una lucha permanente, de resistencia franciscana, porque no solo ataca la empresa privada, sino que desde los despachos oficiales del gobierno atacan sin piedad, hasta llegar a quitarle la autonomía del desarrollo que pueden tener las cooperativas simplemente por copiar leyes que son foráneas a nuestra inteligencia ancestral, a lo natural, porque creen que no se debe desarrollar esta otra economía que fortalece a la clase trabajadora y comunitaria, sin reparo de estrato sociales.

Pero como decía un personaje cómico de la televisión mexicana, muy bien acogido en Colombia, “que no cunda el pánico”, porque siempre tenemos la esperanza que en el mañana podamos tener otro sistema económico alternativo al capitalismo salvaje. Donde se pueda avanzar en una dirección con asociatividad al interior de las comunidades, donde se pueda sentir en el aire que respiramos que no todo está perdido, aunque no todo está resuelto , así tengamos que iniciar con proyectos pequeños pero que a medida que hacemos camino poco a poco, que se sienta que no estamos solos, que estamos muchos, pero miles que vamos en el camino por un mejor horizonte donde todos tengamos las mismas oportunidades, sin distingo de clases sociales que la han generado los políticos promeseros que siempre prometen esta vida y la otra a la comunidad y que no les cumplen, porque solo hay espacio para ellos, donde se enriquecen a manos abiertas despojando de toda oportunidad al trabajador raso urbano como rural.

Es el momento de levantar las banderas para continuar con un gobierno para el cambio social, económico y político no solo de Colombia sino de nuestra américa invadida y saqueada por invasores europeos, solo por la riqueza material que siempre han tenido los suelos de esta américa mestiza.